Se acerca la Navidad, la Navidad es sinónimo de estrella, y que mejor que poder hablar con una estrella. Este mes contamos con el testimonio de una estrella del gran firmamento de quienes cuidan a la integridad cutánea, contamos con Estrella Mesa.
Hola Estrella, háblanos un poco de ti.
Soy Estrella Mesa y tengo 53 años y soy madre de un adolescente de 16 años. Académicamente estudié Enfermería y Psicología. A lo largo de estos años me he formado haciendo un máster en Ciencias de la Enfermería y otro en el Integridad y Deterioro cutáneo, Ulceras y Heridas.
Laboralmente me dedico al cuidado de personas con lesiones complejas y soy enfermera referente en el Pius Hospital de Valls (Tarragona). También colaboro como docente en el Postgrado de Atención a la persona con lesiones complejas de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona
Soy miembro del GNEAUPP, de la SEHER y cofundadora de la Societat Catalana de Lesions Complexes junto con José A. García y Anna Roig. Los tres, además, somos los “Cleaners“, un grupo de amigos y colegas que hace unos años iniciamos una labor de divulgación en favor de la aplicación del pensamiento crítico y las buenas prácticas basadas en la evidencia en relación al cuidado de las personas con lesiones, un grupo muy centrado en fomentar la higiene como elemento fundamental en la seguridad y en el bienestar de las personas con lesiones.
¿Cómo entraste en el mundo del cuidado de las heridas?
Mi primer contacto con el mundo del cuidado de las personas con lesiones complejas fue a través de José Antonio García, para mí uno de los mayores referentes en este ámbito a nivel nacional. Hace muchos años trabajábamos en el mismo hospital y él me habló de un proyecto que tenía en mente y que creía que yo encajaba en la filosofía que él quería implementar en el proyecto. Posteriormente la vida laboral nos separó, pero pudimos seguir trabajando en proyectos relacionados con este mundo hasta el día de hoy.
“Esto no va de heridas, va de personas que desarrollan lesiones como consecuencia de situaciones de salud prevenibles.”
Estrella, háblanos un poco de dónde trabajas y cuál es tu rol en la institución
Trabajo como responsable de enfermería en el Pius Hospital de Valls. Se trata de un hospital comarcal que tiene una influencia sobre dos comarcas de la provincia de Tarragona: Alt Camp y La Conca de Barberà. Es un hospital físicamente pequeño, pero con un nivel de complejidad de atención importante. A nivel ambulatorio cuenta con muchas unidades para dar respuesta a las necesidades de la población. Dentro de esas unidades se encuentra la unidad de lesiones complejas donde desarrollo mi labor asistencial.
Presido la Comisión de lesiones por presión y heridas complejas que tiene representantes de todos los niveles asistenciales y profesionales. Entre las funciones de la comisión está la formación a los profesionales de todas las categorías, elaboración e implantación de procedimientos, gestión de indicadores y elaboración de planes de mejora, sin olvidar la colaboración y difusión de campañas relacionadas con las lesiones complejas. También tengo parte de labor de gestión dentro de la Unidad de Seguridad y Calidad y formo parte de diferentes proyectos de desarrollo informático.
¡¡Soy un poco todoterreno!! Y creo que es muy importante combinar la gestión con la dimensión clínica.
¿Qué relación tienes con el cuidado de las heridas y la integridad cutánea?
Mi relación viene dada de mi labor asistencial en la unidad de cuidado de personas con lesiones complejas y el ser enfermera referente del hospital.
La idea es que la atención sea transversal a los diferentes niveles en los que una persona con lesión compleja requiera atención: Urgencias, Hospitalización, atención ambulatoria, atención intermedia e incluso residencial. En mi caso tenemos el hándicap de que la atención primaria y nosotros somos de proveedores diferentes, pero a pesar de eso, estamos creando alianzas de trabajo conjunto para poder trasladar ese modelo de transversalidad también a ese nivel y de momento está dando buenos resultados.
También me siento especialmente satisfecha con el desarrollo de la docencia formando a profesionales en el campo del cuidado de personas con lesiones complejas como parte fundamental de mi trabajo como referente.
“La seguridad de las personas con lesiones empieza mucho antes de que aparezca la herida.”
¿Qué relación tienes con la Seguridad del Paciente y la integridad cutánea?
Pues podemos decir que tengo una doble relación. Por una parte, como miembro de la Comisión de lesiones tengo una labor práctica de implementación de acciones de mejora de los indicadores con los que trabajamos además de detectar las necesidades formativas de los profesionales de nuestra institución y elaborar planes que respondan a esas necesidades.
Por otro lado, como integrante de la
Unidad de Seguridad y Calidad tengo una labor estratégica de visibilizar en cada plan de calidad esas acciones que estamos llevando a cabo entre todos los miembros de la comisión y de fomentar esas alianzas con otros proveedores de nuestro territorio con los que compartimos el objetivo de unificar criterios de decisión y de acción en cuanto al cuidado de las personas con lesiones complejas
Estrella, ¿Crees que a nivel general se hace todo lo posible para la Seguridad del Paciente y la Integridad Cutánea?
Yo siempre digo que, desgraciadamente, las necesidades son infinitas y nuestros recursos limitados. Pero me gusta dar una visión optimista de la situación sin perder el punto de vista de la realidad. Hay mucho camino por hacer, pero si miramos atrás se ha hecho mucho en estos años. La implementación de la figura de las enfermeras referentes en el cuidado de personas con lesiones es una realidad en casi todos los ámbitos asistenciales y ello ha tenido un gran impacto que seguro que se va a incrementar con el tiempo.
Aprovecho este altavoz que me has brindado Joan Enric para hacer una reflexión al respecto de la seguridad de las personas con lesiones. Como te he dicho creo que se están movilizando recursos para mejorar la atención de las personas con lesiones, pero mi duda es si se están movilizando en el sentido correcto. ¡Me explico!.
En mi opinión, estamos estableciendo estrategias reactivas centradas en la atención de esas personas, pero pienso que las estrategias deberían ser más proactivas, anticipatorias y de prevención.
Todos conocemos miles de acciones, actividades, referentes digitales… que centran su contenido en la resolución o formas de abordar o tratar correctamente la situación de la persona con lesión. Pero a su vez, es fundamental que Intentemos elevar nuestra perspectiva y veamos que la mayoría de las situaciones están relacionadas con patologías que si se hubiesen abordado desde la perspectiva de evitar esa evolución a estadios tan avanzados, probablemente se evitarían un porcentaje muy alto de lesiones. Permíteme poner un ejemplo, si los profesionales estuviésemos formados sobre la fisiopatología de la insuficiencia venosa crónica, una de los problemas de salud con mayor repercusión y con manifestaciones cutáneas en forma de lesiones, y supiéramos dar las recomendaciones preventivas para evitar que la patología avance hasta estadios con daños permanentes en la piel, esto, sin lugar a dudas tendría un gran impacto en el futuro tendría en términos de ahorro de gasto sanitario y en la mejora de la calidad de vida de las personas que actualmente las padecen.
“La mayoría de las lesiones podrían evitarse si actuáramos antes de que la patología llegue a estadios avanzados.”
Este abordaje es muy claro en el tema de las lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia, todos sabemos que establecer unas estrategias preventivas e individualizadas según el riesgo y las circunstancias de cada persona tiene una repercusión directa sobre la disminución de su incidencia, ahora bien, también estamos viendo que los porcentajes no están disminuyendo.
Es por ello que es necesario reclamar la formación reglada de todos los profesionales en el conocimiento de los mecanismos de producción de las lesiones y de establecer sistemas de prevención efectivos desde la perspectiva que esto no va de heridas, sino que en realidad va de personas que tienen situaciones de salud que en la mayoría de las ocasiones derivan en manifestaciones con lesiones y que una acción preventiva temprana puede reducir altamente la incidencia.
Personalmente tengo mucha esperanza en que la figura de las enfermeras residentes de enfermería que vienen a formarse en las unidades y que tienen la oportunidad de impregnarse de este conocimiento proactivo y dentro de unos años empecemos a ver los resultados en la población.
¿Crees que se invierte lo suficiente en el cuidado de la integridad cutánea y la prevención de lesiones por presión?
Bueno, creo que mi visión ya la he reflejado en la pregunta anterior. Estoy convencida de que a pesar que en el caso de las lesiones por presión se ha puesto el foco en la prevención, aún falta muchísimo por hacer y la formación a los profesionales y a las familias que cuidan a estas personas es fundamental.
Falta mucha formación con contenido de calidad que ayude a entender a los profesionales los mecanismos de acción que dan lugar a las diferentes lesiones relacionadas con la dependencia, entre ellas las lesiones por presión. Solo desde la capacidad de emitir juicios diagnósticos acertados seremos capaces de establecer estrategias de prevención bien guiadas.
Debemos enseñar a pensar a los profesionales, debemos darles las herramientas y los conocimientos que necesitan para establecer diagnósticos certeros de prevención y que sepan implementar los cuidados en base a ellos.
Evidentemente, esto tiene que ir acompañado de que tengan a su alcance los recursos necesarios para poder implementarlos independientemente del nivel asistencial donde se encuentre la persona que requiere estos cuidados y obviamente que forme parte de las prioridades de las instituciones de salud.
Estrella, ¿Qué nos puedes decir de los desgarros cutáneos?
Este tipo de lesiones yo los enmarco dentro del paradigma de las lesiones relacionadas con la dependencia. Son un tipo de lesiones traumáticas que afecta a las capas superficiales de la piel en su inicio y que se producen mayoritariamente en la población anciana, esto está relacionado con el proceso natural de envejecimiento de la piel y la pérdida de su capacidad de elasticidad, deshidratación, disminución de síntesis de colágeno… en definitiva la piel se vuelve más frágil y vulnerable.
A esto hay que sumar factores de riesgo como patologías que también tienen repercusión en la fragilidad cutánea, personas con tratamientos farmacológicos crónicos, personas con sarcopenia, desnutridas, grandes dependientes que necesitan movilizaciones y transferencias, pérdida de agudeza visual y auditiva, personas vulnerables que sufren situaciones de confusión aguda….¡¡ O todo a la vez!!!
Detectar a estas personas de riesgo, que para mí es la población mayoritaria de los centros residenciales, de atención intermedia, de las plantas de hospitalización de adultos y de los usuarios de urgencias, es lo más importante. Aprender a relacionarnos con estas personas desde el conocimiento que podemos ser, involuntariamente, agentes productores de este tipo de lesiones es importantísimos y nos ayudaría a minimizar la incidencia a la hora de realizar transferencias, retirar apósitos sin dañar la piel, establecer medidas físicas de prevención como protectores de superficies como barandas, pedales de las sillas de ruedas.
“En muchas ocasiones somos, sin quererlo, agentes productores de desgarros cutáneos.”
Pero de nuevo, vuelvo a ver como en la práctica ponemos más el foco en como curar este tipo de lesiones cuando ya se han producido que en enseñar a detectar el riesgo y como evitarlo.
Como anécdota quiero explicar que este tipo de lesiones en inglés se llaman Skin Tears. Como bien me dijiste tú la última vez que hablamos en personas el término “tear” en inglés tiene curiosamente un doble significado, que en el caso que nos ocupa se complementa, quiere decir corte o grieta, pero a su vez también puede traducirse como lágrima.
Personalmente, y porque soy una romántica de manual, me gusta utilizar el término de lágrima porque detrás de estas lesiones traumáticas superficiales hay una previsión muy alarmante de incremento de la incidencia en los próximos años hasta convertirse en un problema grave de salud y de pérdida de calidad de vida. Muchas de estas lesiones suelen producirse en extremidades inferiores y, aunque inicialmente no aparentan ser graves, pueden desembocar en lesiones de gran extensión, con hematomas encapsulados y lesiones cronificadas con el riesgo que conlleva a esa persona ya muy vulnerable de base.
¿Crees que se hace una correcta prevención de los desgarros cutáneos?
Te respondo con una pregunta: si estas lesiones tienen un mecanismos de formación derivado de un traumatismo, que en muchas ocasiones ejercemos nosotros de forma involuntaria en las movilizaciones, transferencias, retiradas de apósitos adhesivos… y cada vez tienen unas cifras de incidencia más elevada, ¿Crees que estamos haciéndolo bien en el campo de la identificación del riesgo y la prevención?
La respuesta es no, hay que poner el foco en la identificación de la población de riesgo, en cómo nos relacionamos con estas personas y establecer planes de cuidado interdisciplinares junto con las familias para evitarlas.
“No es aceptable que los profesionales no estén formados y aun así deban cuidar personas con lesiones desde el primer día.”
¿Y de su tratamiento?
Aquí volvemos a ver una constante, curiosamente leo más sobre cómo realizar la cura de este tipo de lesiones que de como prevenirlas. Pero quiero también volver a poner el foco en que el problema es la persona y no tanto lesión. Leo mucho sobre hacer este tipo de cura local o este otro… pero echo en falta que se explique que si además de esa lesión superficial en la pierna, por ejemplo, si la persona tiene edema o signos de insuficiencia venosa es importantísimo que se compense esta situación porque si no ninguna cura local va a ser efectiva. Debemos de dejar de poner el foco en el producto y empezar a elevar nuestra visión hacia la persona que tiene la lesión y unificar los criterios en base a ese pensamiento crítico.
Estrella, ¿en qué nuevos proyectos sobre heridas estás implicada?
Pues actualmente estamos involucrados diferentes profesionales del hospital en la creación de una unidad de atención a la persona diabética con lesión en el pie dentro de la unidad de atención a la persona con lesiones complejas. Ya dábamos atención a estas personas, pero queremos implementar ese nivel de atención centrada y con visión transdisciplinar donde todos los profesionales podamos ofrecer nuestro conocimiento y competencia a esa persona en tiempo real y de forma conjunta.
Y, además, tengo proyectos formativos y divulgativos sobre la atención a personas con lesiones complejas que espero que se materialicen este 2026
Estrella, eres una persona activa en las redes sociales, ¿Qué nos podrías contar de las ventajas de las redes sociales en temas relacionados con el cuidado de las heridas, la seguridad del paciente y la integridad cutánea?
Me gustaría poder estar más presente en RRSS pero el tiempo, desgraciadamente, es un factor limitante para ello. Considero como sus ventajas son la facilidad de acceso a profesionales con niveles altos de experiencia y que fundamenten sus afirmaciones en la práctica basada en la evidencia sobre el cuidado de estas personas complejas con lesiones.
“El verdadero reto es anticiparnos: formar, prevenir y actuar antes de que la lesión aparezca.”
Y, ¿Qué peligros?
Y los peligros son los mismos que las ventajas. La facilidad de acceso a profesionales que no fomentan el pensamiento crítico basado en la evidencia, que ponen el foco en estrategias locales de cura sin explicar que la complejidad no está tanto en la herida sino en la persona que la ha desarrollado.
Los modelos de aprendizaje por imitación son muy potentes y son un gran elemento de dispersión del conocimiento. Lo importante es saber distinguir de quién vamos a aprender, saber si el modelo está actualizado, si basa sus recomendaciones en la evidencia y no en frases del tipo: siempre se ha hecho así, a mí me funciona… donde nos cargamos la capacidad de pensar de forma crítica de un plumazo.
Avanzar pasa por criticarnos de forma sana para poder tener la necesidad de seguir formándonos y no anclarnos en conocimientos y cuidados ya superados hace años.
Estrella, ¿crees que los profesionales estamos bien formados en el cuidado de la integridad cutánea?
Mi respuesta es rotunda: NO!
Me pregunto, ¿Qué universidad incluye en sus planes académicos, asignaturas con créditos suficientes sobre integridad cutánea a nivel de prevención y cuidado de personas con lesiones?. Este tema da para muchas horas y creo que pocas universidades dan respuesta.
Sin embargo, personas de riesgo y personas con lesiones, los profesionales las encontramos en todos los niveles asistenciales desde el hospital con mayor nivel de resolución hasta el consultorio más perdido en la geografía de nuestro país. No es perverso pensar que no nos forman, pero desde el primer día nos vemos en la necesidad de realizar unos cuidados sin tener la preparación para ello. Esa urgencia es lo que provoca que los profesionales se centren en qué poner en relación a los productos de cura a utilizar de forma local en lugar de emitir juicios diagnósticos y establecer esos planes de cuidados basados en la evidencia.
“La figura de la enfermera referente solo tiene sentido si va acompañada de formación específica basada en la evidencia.”
Antes hablábamos que se está imponiendo en muchos centros la figura de la enfermera referente de heridas o de integridad cutánea… y yo me pregunto: ¿Cuántas de estas enfermeras ha recibido una formación específica al respecto?, ¿A cuántas se las ha preparado teórica y técnicamente para poder realizar unos cuidados en base a la evidencia?
Con demasiada frecuencia las personas cuando llegan a una unidad de lesiones lo primero que te explican es que hasta llegar aquí han pasado por una rotación de profesionales enorme. Esta situación es incompatible con la monitorización del proceso, con el principio de reevaluación y emisión de valoración continúa… A veces nuestros registros se limitan a describir el producto de cura utilizado o un simple cura según pauta donde nos cargamos toda capacidad de mejora continua enrocándonos en repetición de patrones.
Yo creo que tenemos que llegar a unir esfuerzos los diferentes agentes implicados: Las instituciones universitarias, el sistema sanitario y los profesionales (no solo hablo de enfermería) formados para establecer macro estrategias que tengan un impacto en las líneas de atención proactivas de cuidado y la calidad de la atención a estas personas tan vulnerables.
Estrella, ¿Qué amenazas y oportunidades ves en la formación sobre el cuidado de la integridad cutánea?
La amenaza es seguir enrocándonos en un sistema reactivo que no está sabiendo calibrar la importancia de formar a sus profesionales en la atención a estas personas
Y la oportunidad es que los profesionales que estamos formados sepamos ser altavoz de esta situación y seamos capaces de hacer entender a las diferentes administraciones la importancia de establecer unos planes formativos de calidad que se trasladen directamente a la gestión sanitaria cambiando los modelos de atención que tenemos actualmente. Esto que dicho así parece fácil y simple supone un cambio de paradigma enorme, pero para mí indispensable, para poder ofrecer unos cuidados preventivos de calidad, una reducción sobre el impacto del gasto sanitario a largo plazo y una mejor calidad de vida de las personas y las familias vulnerables.
“Ninguna cura local será efectiva si no tratamos primero a la persona que tiene la lesión.”
¿Qué consejo le darías en relación al cuidado de la integridad cutánea a un/a alumno/a que esté estudiando el grado de enfermería?
Primero, que si tiene la oportunidad de ver cómo trabaja una enfermera de práctica avanzada en el cuidado de personas con lesiones en su formación práctica que aproveche la ocasión. Va a ser una ventana de oportunidad para abrirse a un mundo de cuidado donde la enfermería desarrolla una competencia en base a la evidencia teniendo como eje central a la persona y su entorno con unos cuidados eficientes y con excelentes resultados en términos de calidad.
Lo segundo, que si quiere formarse en este ámbito, existen muchas universidades que ofrecen acciones formativas a los alumnos de postgrado de gran calidad con la oportunidad de formarse también a nivel práctico con profesionales con experiencia en la docencia no sólo a nivel teórico sino también a nivel asistencial.
Y tercero, que afine bien en los modelos que escoge como generadores de cuidados. Que busque modelos que le lleven a desarrollar el pensamiento crítico, a actualizarse continuamente en la evidencia publicada, que le motive a mejorar su práctica y huya de aquellos que solo promueven el estar enrocados en estrategias de cura basado en productos o en cuidados que no promueven la actualización de los mismos.
Teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, el incremento de patologías como la diabetes y enfermedades cardiovasculares y el aumento de pacientes dependientes, ¿a qué retos nos enfrentamos en el cuidado de la integridad cutánea?
Bueno, creo que este punto también lo hemos ido comentando en el desarrollo de la entrevista. El reto más importante es establecer estrategias proactivas reales que lleven a la prevención real del avance de estas patologías y eso pasa por la anticipación, la formación y la información que brindamos a la población.
Personalmente, soy una amante del deporte y éste forma parte de mi vida desde hace muchos años. Yo entreno fuerza desde hace tiempo y eso me ha hecho formarme en los beneficios que tiene la ganancia de masa muscular para todos esos factores de riesgo que comentas y para la ganancia de vida a los años. Ninguna carrera de ciencias de la salud ofrece formación sobre el impacto que tiene trabajar fuerza en la reducción de los factores de riesgo cardiovasculares, diminución del impacto de la diabetes y en la disminución de la pérdida de funcionalidad en la edad adulta.
¿Qué tal si en lugar de poner el foco en cómo tratar esas patologías ponemos el foco en políticas reales de fomentar hábitos de vida saludables que científicamente tienen impacto real en la vivencia y en la supervivencia con calidad de la población como es trabajar la fuerza para fomentar la ganancia de masa muscular?,
¿Por qué algo tan fácil es tan complicado?… Dejo la pregunta abierta para invitar a la reflexión del lector.
Estrella, ¿Qué te parece el Blog Piel Segura y la web www.prevencionulcerasyheridas.com?
Me parece uno de los modelos a imitar que tenemos que tener muy presentes los profesionales que nos dedicamos al cuidado de personas con lesiones. Para empezar la web se llama PREVENCIÓN y no puede parecerme más acertado ya que es donde hay que poner el foco y los recursos. Por otro lado, tu contendido se basa mucho en la seguridad y en fomentar las buenas prácticas sustentadas por la evidencia y, amigo mío, ese es el camino.
Te felicito por todas las iniciativas que estás poniendo en marcha junto con www.jannu-ferides.org, la organización que has creado para facilitar la universalidad de los cuidados en lugares del mundo donde no se están brindado.
Y para acabar… Estrella, cuéntanos algo que muy pocos sepan de ti y que quieras compartir con nosotros.
Bueno, ya he explicado que en mi vida personal el deporte es fundamental. Entreno Crossfit desde hace cinco años cinco o seis veces por semana y este deporte me ha cambiado no solo mi estructura física, sino que me ha brindado unos valores y unos hábitos saludables que para una mujer de mi edad son importantísimos para afrontar esta etapa vital con optimismo y esperanza. Y que aprovecho cualquier oportunidad para invitar iniciarse en el deporte de fuerza a todas las personas y especialmente a las mujeres de mi rango de edad.
¡¡Muchas gracias Estrella por introducirnos a tu galaxia!!
